viernes, 23 de octubre de 2015

Discurso despedida Hermana Mayor




El pasado 18 de octubre en la Asamblea General de Hermanos y Hermanas, la Hermana Mayor doña Isabel Noé pasó a la situación de "en funciones" ya que se aprobó la normativa electoral y se ha iniciado un procesó de elecciones a  Hermano/a Mayor.

En la pestaña Eleccions 2015 del bloc encontraréis toda la información sobre el proceso electoral.

Os adjuntamos la última parte del discurso en el vídeo.

También podéis leer la transcripción del mismo aquí:

 
Muy queridos y muy queridas hermanos y hermanas,
 
Permitirme tome la palabra durante unos minutos y me despida de todos y todas como Hermana Mayor actual antes de pasar a la situación de en funciones hasta el día que le entregue la vara de responsabilidad al nuevo Hermano o Hermana Mayor que entre todos y todas escogeréis en breve.
Y más que una despedida, que ya la haré formal el día del cambio, creo este es el momento y el foro, el de la Asamblea General de Hermanos y Hermanas, para agradecer algunas cosas y aportar alguna reflexión sobre estos tres años.


La Hermana Mayor acompañada de la Junta y el consiliario en la Asamblea.
Primero de todo, permitidme un agradecimiento a la Junta de Gobierno, a camareras, a capataces, directores, a nuestro consiliario, las responsabilidades que han asumido durante estos tres años. Y cómo no, su trabajo incansable junto a sus grupos de hermanos y hermanas.  Un agradecimiento sincero, amado y muy apreciado.

 Y es sincero si es unido, porque la a belleza y hermandad está en la unión y la alianza por un mismo fin Una unión que tenemos que trabajar día a día. Y esto es responsabilidad de todos y todas.
 
Agradecer toda la labor que todo el mundo ha hecho desde su potencialidad y sus limitaciones.
 
He estado tres años aportando con ilusión desde el cargo de responsabilidad de Hermana Mayor; pero no solo estos últimos años. Esta ha sido mi labor, que empezó el primer día de 1986 cuando unos cuantos decidimos fundar una hermandad en la ciudad.

 Hoy casi 30 años después somos una realidad, una de las hermandades más grandes de Cataluña. Una hermandad que tiene claro que va más allá de los actos procesionales de la expresión pública de la fe. Una hermandad que se quiere implicar en la comunidad cristiana, de la cual forma parte y que no es ajena de las cosas que pasan en la ciudad y el barrio. Y que sea por treinta años más!

 Durante este tiempo he intentado conducir esta, nuestra hermandad, dentro de mis posibilidades, con mis grandes dificultades personales y familiares, pero no sin ello con entusiasmo, entrega y de forma conjunta.
 
Años que no han estado exentos de momentos duros y decisiones difíciles y complejas, pero siempre pensando en el bien general. Momentos que también se han hecho duros cuando algunos de nuestros seres queridos nos ha dejado. Mi momento de recuerdo para ellos y ellas. Qué Dios los tenga en su seno y alumbre para ellos la luz eterna.

Momento del discurso de despedida
De estos años me llevo lo bueno, que hay mucho, y sino ya irá saliendo del interior de todos y todas.  Escuchémonos. Hemos aprendido a querer, amar, conocernos, el regalo de Dios.

 
Tengamos presente cofrades que venimos de lejos. Antes de nosotros ya había mucho, un gran legado. Pero aún nos queda mucho por hacer.
 
Señora hermosa de la Esperanza, esa promesa que es María, de la Dulce Espera, ayúdanos a seguir sumando y creciendo.

 Padre Jesús, acompaña a estos niños y niñas que crecen en el mundo cofrade, a estos jóvenes de nuestra hermandad a que crezcan en nuestra fe, a fortaleces este mundo cofrade de la mano nuestros conciliaros y de la comunidad cristiana de María Auxiliadora.
 
Hermandad inclina el oído, engalánate, revístete porque en esta Hermandad se espera la primavera, la Semana Santa, pero no nos deja sin inactividad pensar solo en ella. Somos gente de todo el año, somos gente cofrade, somos una familia cristiana, y que así sea por muchos años venideros para Gloria y devoción de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Esperanza.

 
 Os animo seguir trabajando y queriendo a esta vuestra hermandad.
 ¡ Qué viva nuestra expresión pública de fe!
¡Qué viva nuestra bella tradición!
¡ Viva nuestra Hermandad!