¡Este año sí! 40 años Comissió Semana Santa en Mataró. 1986-2026


40 años de la Comissió de Setmana Santa


Esta semana se cumplen los 40 años del impulso de la Comissió de Setmana Santa de Mataró que promovió pese a las grandes adversidades, prohibiciones  y limitaciones, la recuperación de la antigua tradición de Mataró. 

La carta titulada  "Este año sí!" de enero de 1986, fue la expresión pública de que había personas trabajando desde hacía tiempo para  recuperar una tradición desaparecida en la ciudad.  De esa carta, como punto de partida, se cumplen ahora 4 décadas.


Miembros fundadores de la Comissió también pertenecieron también a nuestra Hermandad y otras hermandades  nacerían los años siguientes participando en la recuperación de antiguas cofradías.  A todos ellos, su trabajo, su ímpetu y tenacidad han hecho que hoy en día la Semana Santa de Mataró sea una realidad. 


Conocemos las actuales cofradías y hermandades, las diferentes procesiones que hacen de Mataró una ciudad cofrade; pero  ¿cómo fueron los inicios tras su prohibición? ¿Cómo fue el nacimiento de la Comissió de Setmana Santa?  Conozcamos un poco su historia a través de las cartas, escritos y testimonios de sus protagonistas. 

 

1. 1970.La suspensión de las procesiones en Mataró


Los actos procesionales como manifestaciones públicas de fe durante la Semana Santa se remontan muchos siglos atrás en Mataró. A lo largo de los años vivieron grandes momentos de crecimiento y esplendor, como fueron los siglos XV y XVI o a finales del siglo XIX. Hubo grandes cofradías y actos procesionales que llenaban las calles de pasos desde el Viernes de Dolores al Domingo de Resurrección. Destacó la presencia de la Puríssima Sang, de la Venerable Congregació dels Dolors, de la Soledat o la Real y Pontifícia Hermandad de Jesús Nazareno, entre muchas otras.


Hubo grandes cofradías y actos procesionales que llenaban las calles de pasos procesionales desde el Viernes de Dolores al Domingo de Resurrección. Momentos de presencia de la Puríssima Sang, de la Venerable Congregació dels Dolors, de la Soledat o la Real y Pontifícia Hermandad de Jesús Nazareno entre muchas otras. 

Imágenes de las procesiones antiguas de Mataró. 


Aun así, también conoció momentos de decadencia, de expropiaciones, persecución o prohibición como pasó en la década de 1930 o en otros momentos históricos. 


Vivió una gran recuperación después de la Guerra Civil española para restaurar las antiguas cofradías que habían casi desaparecido e impulsar nuevas  gracias al gran trabajo de la Cofradía del Santo Cristo de la Agonía y se llegó a crear una "Intercofradial" para coordinar la multitud de actos y procesiones en 1958.

Procesiones antiguas de Mataró (1958).


Los cambios sociales, políticos y culturales, la interpretación en la Diócesis de Barcelona del Concilio Vaticano II, el auge del turismo en Semana Santa,  la proximidad de personas de otras procedencias a las antiguas cofradías que no fue bien visto por algunos segmentos eclesiásticos con la interpretación de las procesiones con el Régimen Franquista y el agotamiento de las propias cofradías  desde hacía años  incidieron para que se dejaran de celebrar los actos procesionales en Mataró  1970. 


En 1971 los rectores de la ciudad organizados por la parroquia de Santa María y la propia Intercofradial decidieron la supresión definitiva de las procesiones en la ciudad el primer domingo de Cuaresma, indicando que buscaban otros caminos para llegar a una iglesia más purificada y más evangélica, afirmando que "solo Dios juzgará  la rectitud de la intención de los que han tomado esa decisión".  

Imágenes de las antiguas procesiones y Vía Crucis de Mataró. 


2. 1981-1985. Los primeros impulsos desde Sant Andreu de Llavaneres



Mossèn Jaume González-Agàpito, vecino de la Plaça Gran de Mataró y rector de Sant Andreu de  LLavaneres invitó a los Armats y portants del Sant Crist  a participar en la solemnidad de las procesiones del Viernes Santo en ese municipio vecino en 1981.  Les unían amistades personales de infancia. 


Numerosos antiguos cofrades de Mataró y muchos jóvenes se desplazaban a Sant Andreu de Llavaneres para participar en la preparación de los actos procesionales y de la del Viernes Santo. Así fue que que incluso participaban pasos como el Nazareno de Mataró, el Sant Crist de Teià  los cossos de portants  y los Armats que desfilaban y custodiaban la procesión. 


Muchos de aquellos jóvenes  de las parroquias eran Vicenç Paitubí, Toni Regàs, Pere de Paco, Joan Solano, Joan Vila, o activos de cossos  como Vicenç Carós que era mestre de portants,  Salvador Domínguez o Ángel Rubio entre muchos, que contaban con antiguos cofrades como Miquel Banchs, Vicenç Cornellà, Bonaventura Blanch o Francesc Xavier Peláez, capità manaia.  Con los años, se fueron animando e incluso formaron un cuerpo de portadores del Sant Crist en 1984.


Pere de Paco, recuerda que algunos rectores de Mataró no veían bien que los jóvenes fueran a Llavaneres los días Santos y participar en actos religiosos que ellos interpretaban como no acordes con el Concilio Vaticano II. 


Hubo algunas presiones y debates con Mn. Pou, Mn. Roig, Mn. Monasterio o Mn. Colomer que no lo veían bien. A pesar de ello, sentían ganas de participar en aquella ciudad vecina que los acogía y eran partícipes de la ilusión de continuar aquello que habían conocido de pequeños. 


Salvador Domínguez, indica que hubo una gran participación de jóvenes año tras año, haciendo que el Viernes Santo fuera una gran procesión con implicación de vecinos de Mataró.  En 1985 empezó a correr el rumor  que se quería trasladar ese movimiento a la ciudad de donde provenían. Se gestaba el movimiento de la Comissió de Setmana Santa de Mataró.



3. "Este año sí!". El nacimiento de la Comisión de Procesión de Semana Santa de Mataró (enero de 1986).

Rumores y grupos "semi-clandetinos" para recuperar las procesiones. 

A finales de 1985 corrían rumores por la ciudad  sobre un grupo  reducido de personas de las antiguas cofradías que se iban reuniendo para que Mataró recuperara las tradiciones.  Esto genero multitud de comentarios a favor y en contra. Tuvo tal relevancia que  llenó escritos, cartas y columnas en el   Diari de Mataró y Crónica de Mataró. 


Era grupo pequeño de personas, que fueron considerados como "nostálgicos" y que no habían sabido dar el paso de la sociedad tradicional a la sociedad moderna. El germà Anselm de Montserrat, los consideró como "Románticos" que se plantearon de forma muy seria recuperar "aquello que nunca debía haberse perdido".  


Personas como Ángel Rubio, Anna Maria Cuní, Josep Itxart, Vicenç Cornellà, Bonaventura Blanch, LLuís Gallemí, Salvador Domínguez... entre otros, se comenzaron a organizar y a trabajar, e incluso con algunas reuniones que parecían clandestinas.  Posteriormente se les añadieron personas como Jaume Castells, Manel Riera o Josep Jubany. 


El Consell Pastoral  de Mataró dice que "NO" a ninguna procesión. 

Los rumores fueron tan notables que el Consell Pastoral de Mataró, formado por representantes de las parroquias de la ciudad, los rectores y entidades cristianas de la ciudad,  se pronunció públicamente. 


En noviembre de 1985 emitió un comunicado dónde  dejaba claro que tras tener conocimiento de algunas iniciativas para restaurar las procesiones de Semana Santa, quería hacer llegar   a los cristianos y a la opinión pública de Mataró que no consideraba oportuna la restauración de ninguna procesión en Mataró.   Se remarcó que se veía negativamente  cualquier procesión, argumentando que no  tenían que interferir en las celebraciones de la Iglesia. Además, ya fueron suprimidas. 


"La celebració  d'una processó a Mataró esdevindria més aviat un espectacle d'origen religiós  que no pas una expressió de fe", suscribía. 





Reacciones contra la negativa del Consejo Pastoral.

Ese texto del Consejo Pastoral provocó también quejas y algunas cartas a periódicos locales. Y una reacción, quizás no esperada. Fue una sorpresa. 


El pequeño grupo impulsor y algunas personas de Mataró en vez de aceptar la misiva comenzó a rebatir y cuestionar  los argumentos del Consejo: porqué esa resistencia,  qué habían hecho los rectores estos años,  que se mantenían las procesiones de Corpus y de Les Santes (muy minoritarias en esos años), o quién eran los componentes del Consell Pastoral con presencia de algunos mataronins muy abiertos en unas cosas pero censuradores a otros movimientos de Iglesia.  En conclusión, reclamaban respeto, y entender que durante los días santos había personas que las vivían con otras opciones. 


Hubo tantas cartas en los diarios locales que en una carta abierta al director de Crónica de Mataró se dijo que "sembla una bizantina polèmica".  Se llegó a las procesiones eran como el Pentecostes donde se sale del exterior a anunciar o una similitud con San Pablo y los gentiles descritos en los hechos de los apóstoles. E incluso se recogió la frase de Cicerón" Quousque tandem abutere pastores patientia nostra?"

Una de las cartas firmada por Joan Perucho remarcó que los espectáculos religiosos continuaban teniendo vigencia en el corazón de la gente.



¡Este año Sí! El llamamiento al pueblo pasivo de Mataró.

Se podría decir que la primera manifestación pública de la Comissió fue en enero de 1986. Ahora hace 40 años.  Concretamente se publicó una carta en el Crónica de Mataró firmada por Ángel Rubio, presentado como presidente de la Comisión.


" ...a esta supuesta mayoría que nos apoya, que este Año Sí! Saldremos con o sin respaldo moral de las Iglesias y sus rectores, pero Sí!!


Con ese escrito se anunciaba que habría procesiones en 1986, que serían con dignidad, y se hacía un llamamiento al pueblo pasivo a confiar en la Comissió y a dejar en lo más alto el nombre de Mataró 


4. ¡Qué nó! Qué el Nazareno no sale más, a 4 días vista.


El ímpetu de aquellos impulsores provocó diferentes reacciones. Una de ellas fue la polémica con la imagen del Nazareno. 

En medio de la Cuaresma de 1986 y a pocos días de la celebración de la primera procesión, hubo algunos problemas con las peticiones para poder sacar los pasos antiguos de la ciudad. Algunas peticiones se hicieron por escrito y mediante reuniones, pero  fueron contestadas. Por ejemplo, Mn. Monasterio de Sant Josep  indicó que no dejaría el Santo Sepulcro, llegó a colgar el Santo Cristo de la Agonía en la cúpula de la Iglesia para no dejarlo, o el hecho que no se dejó la imagen de la Congregació dels Dolors, a pesar de las peticiones de Castells.  El caso del Nazareno fue todo un rompecabezas.


Mossèn Pou, como rector de Santa María y consiliario del Centre Catòlic, entidad a la cual pertenecía el Nazareno, les dirigió una carta prohibiendo que la imagen saliera en ninguna manifestación que no fuera de la Iglesia, añadiendo que "desautoritzo a tots els que han treballat per a fer el que en diuen "Processó"". Incluso, envió unas personas para que fueran a buscar la imagen que debía ser retornada inmediatamente. Eso pasó el mismo Lunes Santo, a pocos días de la procesión.   


Claudi Uñó, presidente del Centre Catòlic aceptó  aquél mismo día que la imagen no figurara en ninguna procesión debidamente organizada y autorizada por la Iglesia.   Por su parte, Josep Maria Cabré, como presidente de la Sala Cabañes  emitió un comunicado indicando que consideraba inoportuno el acto que se estaba organizando e incomprensible sin la presidencia de los sacerdotes locales, apoyando  así la decisión de Claudi Uñó y mossèn Pou.

Para evitar conflictos con los rectores de Mataró, mn. González-Agápito de Llavaneres consideró que los pasos de Mataró y la Nazareno no fueran más al municipio vecino. 

A pocas semanas de la Semana Santa de 1989 volvería a pasar lo mismo y se denegaría la imagen definitivamente.  La situación provocó que la Hermandad encargara a corre prisa una nueva imagen. 


5. Los Armats, de momento al margen. 

En la carta de valoración sobre la preparación de la Semana  Santa de 1986 Ángel Rubio, indicó que prefería no comentar la posición de los Armats de Mataró de no participar en la Comissió ni en las procesiones de la ciudad que preferían de momento mantenerse en la ciudad de Sant Andreu de Llaveneres y no implicado en los movimientos ni debates de Mataró.  Aún así, como reconocería años posteriores, eran días de mucha tensión y era preferible trabajar poco a poco  y valorando la buena amistad personal que había con muchos antiguos Armats


En paralelo si agradecía el trabajo con los antiguos alumnos Maristas  de Sant Josep y otros movimientos para que sí sumaron y si se pronunciaron a favor de la recuperación, que además cedían pasos como los de la Coronació d'Espines.


Por su parte, Armats de Mataró anunciaba que su entidad constaba ya ese año en el registro de entidades culturales y con estatutos aprobados por la Generalitat con sede social en el Carrer de Sant Bru, 22. Que a tenor de esos estatutos haría las actividades que le eran propias  y se centraban en recuperar la representación del Misteri de la Passió (que era anterior ya des de 1983 con la Sala Cabañes).

Con relación a la procesión de Mataró, había un escrito no firmado y que molestó a algunos miembros de la entidad porqué no lo dijeron o indicaron,  ya que suscribía que ellos necesitaban la autorización del Arcipreste para poder desfilar en procesión, motivo por el cuál se mantenían en Sant Andreu de Llavaneres. 

Y no solo eso, a finales de ese año los Armats de Mataró desfilarían en Roma, en la plaza del Vaticano y serían recibidos en audiencia privada por Juan Pablo II.
Fuente: https://elsarmatsdemataro.blogspot.com



En un artículo de octubre de ese año en Crónica de Mataró se hablaba de "La LLicó dels Armats",  por su gesta con el Papa de Roma,  por como se salvaba una tradición por el acto de la Passió  abierto a otros públicos y por ser respetuoso a las decisiones tomadas en las parroquias. En este sentido indicaba que se habían sabido transformar, a pesar que se habían creado para participar en los actos procesionales, ahora tenían otras funciones propuestas por los rectores y  "aquí tenim la tradició salvada, renovada, i amb ressó no sols a força contrades de Catalunya, sinó del Món Sencer" (Crònica de Mataró, 23-10-1986).

Los Armats de Mataró se incorporarían a las procesiones de Mataró en 1990.

4. 1986. La Primera procesión de la Comissió de Setmana Santa. Muchos ojos atentos y al mensaje. La primera piedra. 

Hubo una primera y sencilla concentración con el paso de l'Oració del Senyor a  l'Hort i el Sant Crist cedido por  Teià. Pero la primera procesión organizada por la Comissió  fue la de 1986. 


Según las notas de Salvador Domínguez, Mataró volvió a ver un desfile procesional de Viernes Santo después de 16 años, saliendo a las ocho y media de la plaça dels Bous.  Los impulsores pasaron por encima de muchos escollos para que fuese una realidad. 


Hubo una gran expectación y curiosidad, como era de esperar. Venía de un precedente de ansias de recuperación y personas en contra , entre ellas la misma iglesia local.  Por ese motivo, la procesión no contó con la presidencia de ningún sacerdote.  Así pues, la prensa local la etiquetó de "Procesión Laica". 


Fue una procesión sencilla, dónde salió el Nazareno (la imagen antigua del Círculo Católico) y la imagen del Santo Cristo cedida por la parroquia de Teià. 


Apunta que todos tenían claro que sería sencilla, pero sería poner la primera piedra y que la procesión estuvo a la altura en ese año de las más importantes de Cataluña. 


Manuel Roca Cuadrada,  semanas antes había cuestionado las formas de la Comissió a pesar que el fin era bueno. Aún así, en su crónica de la procesión apunta que hubo un tiempo inestable de sol, nubes y lluvia, pero fue el marco de una semana santa vivida con gran participación ciudadana.  Indicó que venía precedida de gran polémica, lo que suscitó gran interés en la población que siguió con gran respeto los pasos por la ciudad, en una procesión esperada.  Indica que no duda que podrá ser el inicio de esta recuperación tan anhelada.  


Roca Cuadrada puso de relieve que También ser recuperó El Misteri de la Passió después de 20 años, siendo un espectáculo con colaboración de la Sala Cabanyes y Armats de Mataró, con un contenido y escenografía de gran calidad en el patio del Colegio Valldemía con más de 2 mil personas.  La recogida de la bandera se hizo en la sala de exposiciones de Caixa Laietana y con evoluciones en la plaza del Ayuntamiento.

Primer cartel de Semana Santa de Mataró, 1986


5. Las primeras valoraciones. Poniendo la primera piedra. La llama ya se había encendido. 

En una de sus cartas, Manuel Roca Cuadrada remarcó que nunca antes una procesión de Semana Santa había despertado tanta polémica pero el ímpetu de los organizadores tiraron adelante. Como crítica, indica en una carta que hubo una gran participación, pero no de las cofradías tradicionales de la ciudad, refiriéndose a las cofradías antiguas de Mataró. 


Otra carta de Jordi Picazo felicitó a las personas que tomaron la iniciativa y les animaba a seguir con ella. Pero aconsejaba poder contar con el respaldo del Consejo Parroquial para poder impulsar una procesión conjunta para Corpus como camino trabajo conjunto. 


Josep Itxart, miembro de la Comissió, también escribió alguna crítica a las valoraciones en el Crónica de Mataró. Reconoció que faltaron pasos y no quería valorar las resistencias que hubo, el hecho que gente no fue por no estar en contra del Consejo Parroquial; pero incidió que este acto religioso nuevo, ayudaría a recuperar la fe un poco olvidada de algunos.   


Por su parte, mn. Josep Colomer, Arcipreste de Mataró, desmintió que hubiera ningún permiso del Obispado para ninguna procesión en Mataró y recordó que continuaba en vigor la comunicación del Consejo Pastoral a no dar ningún apoyo en una carta abierta al director del Crónica de Mataró en el mes de abril de 1986.


6. 1987- 1988. El Nacimiento legal y continuidad de la Comissó de Setmana Santa

El inicio de 1987 tampoco fue fácil. Con la voluntad de ir consolidando el movimiento y trabajar para la Semana Santa de ese año. Miembros de la Comissió pidieron poder participar del Consell Pastoral de la ciudad. Algunos sacerdotes  se habían opuesto a bendecir las nuevas imágenes que se habían adquirido, pero no fue el caso del sacerdote que asistía a las hermanas Capuchinas, quién se ofreció a bendecir a  Ntra. Sra. de los Dolores tras una reunión en su casa con Manuel Riera y Jaume Castells. 


La permanente del Consejo Pastoral, dirigió una carta a Ángel Rubio comenzando con un "apreciat amic" para aclarar su postura y evitar malentendidos.  En esa carta, se recogía que los motivos firmados en noviembre de 1985 aún eran válidos  y que se les habían informado reiteradas veces. Lamenta que a pesar de la negativa por parte de los rectores y después por los mismos consejos pastorales después, llegaran a celebrar la procesión de Viernes Santo de 1986. 


Al mismo tiempo, se desresponsabiliza de todos los ataques personales y laborales que recibieron personas próximas al movimiento Comissió de Setmana Santa (Salvador Domínguez recoge en sus escritos que a alguna persona que era autónoma las demandas le bajaron en picado, o el hecho que en alguna misa algún rector en el sermón se refería a los miembros de la Comissió....). 


El mismo Ángel Rubio, en nombre de los impulsores, acababa con un ofrecimiento a reorientar sus inquietudes, dignificar las imágenes  dentro de los templos y a proseguir un camino de diálogo. 


La respuesta manifestada por Ángel Rubio fue que las manifestaciones religiosas se habían hecho en un ambiente cristiano más que evidente, seguían la necesidad popular y la historia de Mataró.. y que decidían revivir esta vieja tradición para despertar la fe.   Que se mantenían firmes para que el Santo Cristo de la Agonía, l'Oració del Senyor a 'Hort, la Soledad, Ntra. Sra. de los Dolores y el Nazareno pudieran procesionar ese 1987.


 Aquella Comisión presetanda en 1986, consiguió legalizarse los años posteriores como  como Comissió de Setmana Santa de Mataró al tener los estatutos presentados en 1987 y aprobados en 1988.


La primera reunión oficial y formal de la Comissió se realizaría el 30 de noviembre de 1988 con representantes de la Confraria l'Oració del Senyor a l'Hort, Cofradía del Santo Cristo de la Agonía, Germandat Ntra. Sra. dels Dolors, Nuestra Señora de la Soledad y la Hermandad Nuestro Padre Jesús Nazareno.


Fue el primer presidente Ángel Rubio (d.e.p) y el secretario Salvador Domínguez, rezando como fundadores, junto a Vicenç Cornellà, LLuís Gallemí, Josep Itxart i Bonaventura Blanch.

Miembros de la Comissió de Setmana Santa, 1987. Fuente: Gemà Anselm Alarcón.

 A finales de 1987, El Consejo Pastoral Mataró, recordó que su posición y la de los rectores manifestada desde 1985 continuaba presente y que la explicarían las veces que hiciera falta.  Ahora bien, indicaron que no no pretendían desautorizar ni condenar el acto de piedad popular que se organizaba. 


A pesar que no estaba en consonancia con la línea pastoral de las parroquias, y que eran maneras diferentes de vivir y manifestar la fe, lo restaban y tenían en consideración. 


Pedían poner punto y final a las manipulaciones, comentarios y más que habían surgido hacía la Procesión de Semana Santa. "Ens ho exigeix el bé de la nostra Església". 


Los años siguientes no serían fáciles tampoco. Pero poco a poco, no libre de momentos de tensión y altibajos con consecuencias personales.


Gracias a la incorporación de la población de origen migrante que se había incorporado a las cofradías y la Comissió, el apoyo a la Semana Santa creció substancialmente y las personas que se sumaban a trabajar. 


Como recuerda el germà Anselm para 1987,  por un lado, Jaume Castells con su escuela de vestir imágenes y la adquisición de la imagen de Ntra. Sra. dels Dolors se formó el grupo que fundó la Germandat de Nostra Sra. dels Dolors.   Por otro lado, las ganas de Balbina del Corral y Pilar Sánchez a procesionar un grupo de mujeres fue el germen de la Hermandad Ntra. Sra. de la Soledad.  También la invitación a Antonio Merino a hacerse cargo del trabajo con el Círculo Católico y tener una sección del Nazareno fue la creación de la Hermandad Ntro. P. Jesús Nazareno.


Fueron naciendo nuevas cofradías en Mataró, se recuperaron actos desaparecidos,  algunos rectores se implicaron en la Comissió como consiliarios como mn. Marino de la Cruz o el rector de María Auxiliadora mn. Juan Villegas, se restituyeron imágenes con nuevas, los Armats se incorporaban en 1990 y se convirtió en todo en fenómeno de masas hacía a mediados de los año 90 en muchos barrios de la ciudad. 


Texto de la primera acta de la Comissió de Setmana Santa de Mataró.

No fue hasta 1990 que el Consejo Parroquial reconoció que las procesiones eran actos de devoción cristianos, y por primera vez se salía de la plaza de Santa María. 

 Fuentes: 

  • Alarcón i Campdepadrós, Xavier (2011) Tingueu memòria i record. Una història de la Setmana Santa a Mataró. Mataró.  Fundació Caixa Laietana. 
  • Àngel Rubio de Paco (a.c.s.). Entrevistes amb motiu del pregó de Setmana Santa a l'any  2017 i també al 2019. Inédito.
  • Domínguez, Salvador (2006) Recopilación de datos sobre la Semana Santa de Mataró. Cofradía Santo Cristo de la Agonía, Mataró. Inédito. 
  • Merino i Noé, J  i Salart, LL (1999) El context sociològic de la recuperació de la Setmana Santa a Catalunya. UAB. Inédito. 
  • Crònica de Mataró. 1984-1987.
  • Actas de la Comissió de Setmana Santa 1987-1989
  • El Punt diari. 1986

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